Drogas: ¿el camino rápido al placer?

Drogas: El camino rápido al placer

El consumo de drogas puede causar diferentes efectos en nuestro sistema nervioso, interfiriendo en su funcionamiento normal y alterando nuestras capacidades (la mayoría de las veces, mermándolas). Existen efectos a corto plazo y a largo plazo, siendo éstos últimos los más peligrosos generalmente.

Efectos de las drogas en las arañas.
Efectos de diferentes tipos de drogas en la construcción de las telas de araña.

El perfil del consumidor

Tradicionalmente el consumo de drogas se ha relacionado con ambientes marginales, pero la realidad es que el perfil del consumidor también puede ser el de una persona bien integrada en la sociedad pero con una falsa percepción de control.

Por todos es sabida la razón principal por la que se empiezan a consumir drogas recreativas: la búsqueda de placer. Pero el abuso de sustancias altera el circuito de recompensa (considerado por algunos “el centro del placer”) en nuestro cerebro y cada vez necesitamos más para sentir el mismo placer que antes o simplemente consumir para eliminar la sensación desagradable que se empieza a sentir. Por lo tanto, se comienza a consumir para buscar placer y se termina consumiendo para eliminar una sensación desagradable. Esto nos lo explica la siguiente teoría.

La teoría del proceso oponente de la motivación adquirida

Esta teoría sostiene que cuando se consume una droga por primera vez aparece una reacción emocional, que denomina proceso A, el cual aparece sin encontrar oposición por lo que puede alcanzar su punto más alto. Pero más tarde, aparece el proceso B que reduce la intensidad del proceso A. Así cuando se cesa en el consumo de la droga, el proceso A desaparece rápidamente permaneciendo el proceso B, es decir, el síndrome de abstinencia físico y psicológico. Esto explica por qué el consumo se  mantiene más por el alivio que produce, que por el efecto que puedan causar en el organismo.

Por lo tanto, esta teoría lo que nos muestra es el precio del placer y los beneficios del dolor. El precio del placer nos indica que los encuentros repetidos con acontecimientos agradables pueden pasar factura, ya que la retirada del estímulo puede producir en el individuo un gran sufrimiento, lo que hace que aparezca un estado de agonía por volver al estado placentero anterior. Mientras que con el beneficio del dolor ocurre lo opuesto, cuando se retira el estímulo indeseable, el individuo siente un gran placer.

La dopamina

La dopamina (“el neurotransmisor del placer”) se eleva de manera natural por muchos motivos; desde logros personales, disfrutar de buena comida o experimentar un orgasmo. Pero las drogas de abuso liberan la dopamina de una forma más explosiva y placentera que la natural. Esta provisión tan fantástica de dopamina para sus receptores hace que éstos ansíen furiosamente más droga para reponer la dopamina, ahora ausente tras la desaparición del funcionamiento de la droga. Esto hace entrar en un círculo vicioso:

Ciclo de dependencia y adicción a las drogas

Por lo tanto, lo que puede comenzar como algo divertido y pasajero, sobre lo que creemos tener el control, puede convertirse en un gran problema.

Uso recreativo de las drogas vs Dependencia y adicción

*Abuso: autoadministración de manera no aprobada culturalmente de cualquier droga que produzca consecuencias adversas.

Adicción: abuso de drogas que se caracteriza por una administración irresistible (uso compulsivo).

Dependencia: estado fisiológico de adaptación producido por la administración repetida de una sustancia, siendo necesaria la administración continuada para evitar la aparición del síndrome de abstinencia.

Abstinencia: reacciones psicológicas y fisiológicas ante la interrupción brusca de una sustancia que produce dependencia. 

Bibliografía

Stahl, Stephen M. (2008). Psicofarmacología Esencial de Stahl. Bases Neurocientíficas y Aplicaciones Prácticas. Universidad de California en San Diego.

Obra Social La Caixa (2008). Programa “Hablemos de drogas”. Recuperado de: https://goo.gl/8v8LD5

Laura Sánchez

Graduada en Psicología y Máster en Psicología de la Intervención Social y Comunitaria en la Universidad de Sevilla, donde fue alumna interna en el Departamento de Psicología Experimental. Opositora al Cuerpo Superior de Técnicos de Instituciones Penitenciarias. | Contacto: laurasanchez@elbauldelapsique.com

2 Replies to “Drogas: ¿el camino rápido al placer?”

  1. Demonizar las drogas haciéndolas ver como un conjunto homogéneo es el principal problema de las campañas anti-droga sobre las que he tratado en Trabajo Social. No pretendo ser frívola con las consecuencias que muchas veces traen consigo, pero sí recalcar que la falta de información rigurosa es el verdadero problema que deberíamos enfrentar desde todos los ámbitos. Has oído toda la vida que la heroína es súper adictiva, que prácticamente te enganchas sólo con mirarla y un día la pruebas, descubres que aquello que te dijeron era mentira y pierdes el miedo. Lo repites varias veces en pocas semanas y al final, chan, estás enganchado. ¿Culpa de la heroína o del trato paternalista y poco veraz que tienen las instituciones sobre el tema?

    Como no quiero extenderme mucho y en este tema se abren todo tipo de variables (tipos de consumo, entorno social, impredecibilidad del “corte” con el que mezclan muchas de ellas…), me gustaría romper una lanza como ejemplo. El LSD es una sustancia inocua salvo en personalidades premórbidas, de probado potencial terapéutico, que no se mezcla con excipientes debido a que su dosis se mide en microgramos, y cuya legalización está siendo discutida en países como Reino Unido o Rusia. Algo parecido ocurre con el MDMA, que a pesar de venderse muy adulterado y de por sí ser dañino si se consume con frecuencia, un consumo lo suficientemente espaciado no repercute negativamente y puede servir de mucha ayuda a la hora de enfrentarse a traumas y complejos personales, como ya se ha demostrado.

    Por último, no entiendo la imagen de las telas de araña, pero echo en falta el tabaco y el alcohol en la lista.

    1. Hola, Belén. Muchas gracias por tu mensaje. La verdad es que tienes toda la razón en cuanto a eso que dices de que se suele demonizar las drogas y generalizar en cuanto a sus efectos y su peligrosidad. No obstante, nuestra intención no era en absoluto la de dar una lección moralista a nuestros lectores, ya que no somos quién para decir qué es lo que está bien y lo que está mal y lo que ha de hacerse y no hacerse. Lo que solemos hacer desde este blog es presentar ciertos temas de forma introductoria a los lectores para, más adelante, tratar dichos temas en mayor profundidad y exponer aspectos más específicos de los mismos.

      En cuanto al apunte que nos haces sobre el alcohol y el tabaco, de hecho, podría hablarse en esta entrada de adicciones en general, no sólo de drogas, ya que cada día se dan más y más casos de personas dependientes del Whatsapp, de su pareja sentimental, etc. Es cierto que no hemos hecho ninguna mención a esto en la entrada y, de hecho, ha sido una reflexión posterior a tu comentario, así que te damos las gracias otra vez. Dicho esto, aclaramos que, a pesar de habernos referido a las drogas más “famosas”, esto puede extenderse a la mayoría de (o a todas) las adicciones.

      En cuanto a la imagen de las telas de araña, nuestra intención era ilustrar los efectos que tienen ciertas drogas en el comportamiento, ya no sólo humano, sino de otras especies.

      Una vez más, muchísimas gracias por tu mensaje y esperamos que nos sigan llegando muchos más para seguir haciéndonos mejorar. Un saludo.

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