Las motivaciones y las necesidades

Motivaciones y necesidades

La motivación y sus características

Las motivaciones son un tema del que hablamos con relativa frecuencia. ¿Quién no ha dicho o escuchado alguna vez «es que hoy no estoy motivado»? Pero, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de motivación?

De manera simplificada, podemos decir que el ser humano actúa por dos motivos: para conseguir lo que quiere o para evitar lo que teme. Así que el estudio de la motivación es muy importante para conocer el porqué de la conducta humana. Ésta la podemos definir como un proceso cognitivo y emocional que determina cuál será la actuación del sujeto, con el requisito de que, para que se considere motivación, tiene que ser una actuación voluntaria. Dicho de otra manera, podemos decir que es un movimiento con propósito, con una meta, ya que se relaciona con los deseos y aspiraciones del sujeto. La motivación es un proceso interno y dinámico que inicia y dirige la conducta proporcionando, además, la energía suficiente para alcanzar el objetivo.

Así que las principales características de la motivación son: que es voluntaria, que se relaciona con nuestro mundo emocional, que nos ayuda a adaptarnos y que va dirigida a una meta, es decir, tiene una finalidad.

Motivaciones y necesidades: clasificaciones

Las motivaciones y las necesidades están muy relacionadas, lo que ocurre es que las necesidades se refieren a aspectos más biológicos, mientras que las motivaciones se refiere a aspectos más sociales. Así podemos diferenciar entre las siguientes clasificaciones:

Las motivaciones y las necesidades

Cuando decimos que la motivación se refiere a aspectos más sociales que las necesidades, que se relacionan más con la biología, nos referimos a que muchas de las conductas de los seres humanos no se pueden explicar sólo mediante aspectos biológicos, sino que también necesitamos echar mano de aspectos cognitivos. Aquí encontramos el porqué muchas personas están más motivadas por metas a largo plazo que por recompensas inmediatas. Un ejemplo de ello es el/la atleta que entrena diariamente con mucho esfuerzo para la competición del próximo año o el/la opositor/a que pasa muchas horas estudiando para la próxima convocatoria. En relación a todo esto de lo que venimos hablando, encontramos dos importantes teorías que se desarrollan a continuación.

La teoría de la jerarquía de necesidades y la teoría de la motivación intrínseca y extrínseca

Con respecto a la teoría de la jerarquía de necesidades de Abraham Maslow (1908-1970), ésta es una teoría humanista donde las necesidades se ordenan jerárquicamente en cinco categorías. En la base están las necesidades biológicas y, sobre ella, las motivaciones sociales y cognitivas: seguridad, afiliación, autoestima y autorrealización.

Pirámide de la jerarquía de necesidades. Las motivaciones y las necesidades
Pirámide de la jerarquía de necesidades.

Por otro lado, en cuanto a la teoría de la motivación intrínseca y extrínseca de Edward Deci (1942-), ésta explica que cuando las conductas tienen el origen dentro del individuo y no están motivadas por recompensas o castigos, podemos hablar de motivación intrínseca; mientras que cuando las conductas se llevan a cabo para obtener una recompensa o evitar un castigo, hablamos de motivación extrínseca. Lo que ocurre es que este tipo de motivación no satisface la necesidad de autodeterminación que todos los humanos tenemos, por lo que es necesario pasar de lo extrínseco a lo intrínseco.

Frustración y conflicto

Como es lógico, cuando una persona está motivada por una meta, como puede ser aprobar un examen, y esto ocurre, aparece el bienestar al existir consonancia entre la motivación y el resultado. Pero cuando ocurre lo contrario, es decir, existe disonancia entre la motivación y el resultado al no conseguir el objetivo, aparece la frustración y el conflicto.

La frustración la podemos definir como un estado emocional negativo que aparece como consecuencia de no alcanzar una meta. Esto tiene distintas fuentes, que pueden ser personales o externas y ante lo que se puede reaccionar de distintas maneras, como con la evitación, la persistencia o la agresión. Un ejemplo claro es cuando echamos una moneda en una máquina de refrescos y no nos da ni el refresco ni nos devuelve nuestro dinero.

En cuanto al conflicto, éste aparece cuando una persona tiene que elegir entre alternativas incompatibles o contradictorias. Existen cuatro tipos:

  • Aproximación-aproximación: es el más simple ya que hay que elegir entre dos alternativas deseables.
  • Evitación-evitación: con éste nos referimos a lo que cotidianamente llamamos “estar entre la espada y la pared”, ya que supone escoger entre dos alternativas no deseadas.
  • Aproximación-evitación: es el más difícil de resolver ya que las alternativas atraen y repelen al mismo tiempo.
  • Aproximación-evitación doble: las alternativas tienen cualidades positivas y negativas.

Bibliografía relevante

Arias, M.F. (2009) [Apuntes]. Motivación y emoción. Universidad de Sevilla: Grado en Psicología.

Mateo Soriano, M. (2001). La motivación, pilar básico de todo tipo de esfuerzo. Proyecto social: Revista de relaciones laborales, vol. 9, p. 163-184.

Parra Romero, J.C. (s.f.). Las necesidades humanas y su clasificación. Recuperado el 20 de octubre del 2017 de EDUCARM: https://goo.gl/Jk7f5T

Válek de Bracho, M. (2007). Autoestima y motivaciones sociales en estudiantes de educación superior. Tesis publicada de Psicología, Universidad Rafael Urdaneta – Venezuela.

Laura Sánchez

Graduada en Psicología y Máster en Psicología de la Intervención Social y Comunitaria en la Universidad de Sevilla, donde fue alumna interna en el Departamento de Psicología Experimental. Opositora al Cuerpo Superior de Técnicos de Instituciones Penitenciarias. | Contacto: laurasanchez@elbauldelapsique.com

Deja un comentario