Las voces del Baúl: la esquizofrenia

Las voces del Baúl: la esquizofrenia

Cuando se habla de esquizofrenia, muchas personas no saben en qué consiste con exactitud o creen conocerla a través de los muchos mitos que rodean esta psicopatología. Hoy queremos conocer qué es y, para ello, tenemos de nuevo la suerte de contar con un testimonio en primera persona. Hoy contamos con la participación de Manuel*, un hombre con 33 años afectado de dicha patología y que nos cuenta su propia historia.

En la actualidad, Manuel vive solo en una de las viviendas de un programa pionero en Andalucía. Se trata de un programa residencial realizado por FAISEM (la Fundación Pública Andaluza para la Integración Social de Personas con Enfermedad Grave), destinado a personas jóvenes, con autonomía personal y posibilidad de integración laboral, pero con necesidad de cierto apoyo social. La finalidad del programa es la de favorecer esta autonomía y el desarrollo integral de la persona.

Tal y como señalamos en nuestra entrevista anterior sobre el TOC, consideramos importante resaltar que esta entrevista es una experiencia personal y, aunque tenga su valor como tal, lo recomendable es seguir las pautas dadas por un profesional y no dejarnos guiar únicamente por experiencias de otras personas, ya que cada uno/a de nosotros/as es diferente.

¿Qué es la esquizofrenia?

La esquizofrenia se caracteriza por: síntomas positivos, como delirios y alucinaciones; lenguaje desorganizado; síntomas negativos, como afecto embotado o apatía; y/o comportamiento anormal, como hablar solo. Tradicionalmente, se han distinguido cinco tipos de esquizofrenia en función de los síntomas predominantes, aunque en la actualidad se han dejado de utilizar debido a que no eran útiles en la práctica clínica.

Antiguos tipos de esquizofrenia. Click en la imagen para ampliar.

El Baúl de la Psique (BP): ¿Qué es o qué significa para ti la esquizofrenia?

Manuel (M)Una enfermedad mental que puede alterar el comportamiento. Yo me encuentro muy bien ahora mismo. Creo que todo el mundo puede tener problemas y no todos son debidos a una enfermedad. También hay problemas sociales y humanos.

BP: ¿Cuándo empezó, cómo te diste cuenta y cómo fue el diagnóstico?

(M)Con 18 años ya comencé con síntomas. Ahí fue el primer ingreso porque estaba muy nervioso y gastaba mucho dinero. Aquí me dijeron que no sabían si había sido un episodio puntual o algo ya crónico. Después me recuperé y estuve trabajando fuera de mi ciudad. Al volver, estuve en una escuela-taller del ayuntamiento y me echaron porque decían que no estaba aprovechando el curso porque hablaba mucho en clase. Después estuve trabajando en un bar pero empecé a presentar síntomas de nuevo; para mí fue la peor etapa de la enfermedad. Tomaba una medicación en jarabe (un antipsicótico) y me notaba la mente embotada y sedado, me quedaba embobado.

Cuando cerró el bar, me fui al extranjero a buscar trabajo pero me fue mal y acabé de nuevo ingresado. Aquí fue cuando me diagnosticaron la esquizofrenia definitivamente. Mis padres vinieron y volví a mi casa con casi 25 años. Ahí empecé de nuevo, me puse a estudiar y llegué a la universidad pero no la terminé. Ahora estudio un módulo superior.

BP: ¿Había antecedentes en tu familia de alguien que padeciera este trastorno?

(M)Creo que no. Ni mis padres, ni mis hermanos, ni mis tíos, primos… Más atrás no lo sé.

¿Cómo puede afectar la esquizofrenia a la vida diaria?

Años atrás se consideraba que las personas que padecían esquizofrenia estaban incapacitadas. En la actualidad, esta concepción ha cambiado ya que se ha comprobado que la mayoría de los pacientes pueden llevar una vida normalizada gracias al avance de la ciencia. Esta nos ofrece distintas opciones terapéuticas y, gracias a ello, se controlan bien los síntomas y se producen menos efectos secundarios, lo que hace que la enfermedad interfiera menos en la vida de la persona. Aún así, siempre hay que tener una serie de cuidados para garantizar la estabilidad, como tomar la medicación regularmente y llevar una vida saludable.

Dieta sana + ejercicio físico + mantener relaciones sociales y familiares positivas + tener algún hobbie + dormir bien + evitar el estrés + evitar las drogas y el alcohol.

BP: ¿Cómo te ha afectado a ti padecer este trastorno?

(M)Intento llevar la vida lo más normalizada posible. He tenido altibajos, como la época del extranjero. Pero intento recuperar el tiempo perdido con paciencia y esfuerzo.

BP: ¿Cómo ha sido tu vida laboral y/o académica?

(M): Empecé a trabajar muy joven, con 17 años. He hecho de todo un poco: repartidor-vendedor, vigilante de seguridad, frutero, camarero, pinche de cocina, albañil, jardinero… Aún así, mi vida laboral ha sido horrorosa. Tengo 33 años y un año y poco cotizado. He tenido pocos momentos de estabilidad laboral.

En lo académico, comencé tarde, ya que lo dejé a un lado por el trabajo y lo retomé con 26 años. Hice las pruebas de acceso a la universidad e hice 1º de Psicología, pero lo dejé.

Tanto mi vida laboral como académica, siempre han estado marcadas por las idas y venidas de la enfermedad. Es por eso que ahora sigo formándome con el grado superior.

BP: ¿Ha cambiado algo en tus relaciones (familia, pareja, amigos, etc.)?

(M)Con mi familia y con mis amigos no. Aunque la verdad es que mis amigos actuales no son los mismos que los de hace años. Al volver del extranjero dejé a los amigos un poco de lado porque me puse a estudiar y teníamos vidas distintas. Algunos estaban trabajando, otros pasaban las tardes en un banco del barrio…

¿Cómo es el tratamiento de la esquizofrenia?

Como ya señalamos en otra de nuestras entradas y en la entrevista anterior sobre el TOC, el tratamiento farmacológico es muy importante pero también lo es la calidad de vida del paciente. Aquí es donde entran en juego los aspectos sociales: nuestro entorno, nuestro trabajo, nuestra familia, nuestros amigos… En este sentido, los psicofármacos tienen un papel relevante a la hora de tratar los problemas de salud mental, pero siempre sin obviar o restar importancia a los aspectos sociales y personales, que son igualmente determinantes a la hora de conseguir llevar una vida plena. Este es el motivo por el que es tan importante luchar contra el estigma social.

De manera que el tratamiento de la esquizofrenia se debe caracterizar por ser una combinación de tratamiento farmacológico, para mantener los síntomas bajo control, y psicosocial, para garantizar el bienestar y la integración de las personas que la sufren.

BP: ¿Cuál ha sido tu experiencia con el tratamiento?

(M)Buena. Ahora mismo estoy estabilizado y, además, no tengo efectos secundarios. Siempre que he tenido medicación me he sentido bastante lúcido. Los problemas vienen cuando no la tomo durante periodos largos como, por ejemplo, en el extranjero. Pero por lo general nunca he tenido muchos síntomas como delirios o alucinaciones. Creo que cogí la enfermedad a tiempo.

BP: ¿Crees que el tratamiento ha sido eficaz?

(M)Sí, porque no tengo síntomas y me encuentro contento y feliz. Hay que saber valorar lo que se tiene y ser feliz con ello.

BP: ¿Qué consejo le darías a alguien que acaba de descubrir que padece esquizofrenia?

(M)Que hiciera bien su tratamiento, que no consuma drogas, que no beba alcohol, que tenga la mente ocupada, que le haga caso a su psiquiatra… Y que confíe en sí mismo.

¿Qué es el estigma social?

De este tema ya hablamos también de forma más extensa en una de nuestras entradas. Sin duda, el estigma supone uno de los principales obstáculos para la salud mental en la actualidad. De manera breve, diremos que el estigma hace referencia a las relaciones que la mayoría de la población establece con determinados grupos de personas a los cuales etiqueta, normalmente de forma negativa. En este caso, hace alusión a un conjunto de actitudes, habitualmente negativas, que se mantienen con un grupo minoritario. En general, consiste en una desvalorización debido a un estereotipo negativo.

Si me pones una etiqueta, que sea positiva.

BP: ¿Te has sentido alguna vez víctima del estigma social, afectándote en áreas como las relaciones con los demás, el trabajo o tu propia autoestima?

(M)No, nunca me he sentido discriminado. Al contrario, siempre he sentido que me apoyaban.

BP: A veces, decir que se padece esquizofrenia o cualquier otro trastorno mental es un tema tabú. ¿Tienes reparos en decirlo?

(M)Yo siempre lo he dicho sin problemas aunque tampoco lo voy pregonando. Creo que ocultarlo dice más de un complejo propio. No es nada malo decirlo porque no tengo nada que ocultar.

Si queréis saber un poco más, aquí os dejamos el interesante documental “Solo” (2010) de Vicente Rubio, quien padece esquizofrenia. En él, Vicente nos cuenta cómo ha sido y cómo es su vida.

Bibliografía

American Psychological Association (APA) (2014). DSM-V. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Washington, DC: American Psychiatric Publishing.

Janssen. (2011). Tipos de esquizofrenia. Recuperado el 29 de enero de 2017 de Esquizofrenia24x7: http://www.esquizofrenia24x7.com/tipos-de-esquizofrenia


(*) Utilizamos el pseudónimo de Manuel a lo largo del texto para respetar el anonimato de nuestro entrevistado.

Laura Sánchez

Graduada en Psicología y Máster en Psicología de la Intervención Social y Comunitaria en la Universidad de Sevilla, donde fue alumna interna en el Departamento de Psicología Experimental. Opositora al Cuerpo Superior de Técnicos de Instituciones Penitenciarias e investigando en Historia de la Psicología. | Contacto: laurasanchez@elbauldelapsique.com

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