De familias modelo a modelos de familia

De familias modelo a modelo de familias / © Allianz

Con el paso de los años han ido apareciendo nuevos modelos de familia. Además de la llamada “familia convencional, tradicional o biparental” existe la familia adoptiva, la acogedora, la monoparental tras el divorcio, la monoparental de progenitores solteros, la familia reconstituida (con madrastras, padrastros, hermanastros/as…) y la homoparental.

¿Qué es una familia?

Modelos de familia
Modelos de familia © Unknown.

Según Palacios y Rodrigo (1998) una familia es una “unión de personas que comparten un proyecto vital de existencia que se desea duradero, en el que se generan fuertes sentimientos de pertenencia a dicho grupo, existe un compromiso personal entre sus miembros y se establecen intensas relaciones de intimidad, reciprocidad y dependencia”. Por lo tanto, la familia no se define por su estructura o composición, sino por las funciones que cumple y las relaciones que se establecen en su interior.

Pero como indica el título, la evolución de la noción de familia ha sido de la “familia modelo” a los “modelos de familia”. En consonancia con esto, vamos a abordar dos cuestiones. La primera es: ¿puede esto afectar negativamente a los niños/as? Según indican distintos estudios, los niños/as pueden desarrollarse bien en distintos contextos familiares ya que los niños/as lo que realmente necesitan para desarrollarse adecuadamente no va en función del tipo de familia, sino en función de la calidad de la vida familiar (Golombok, 2000; Silverstein y Auerbach, 1999).

Y la segunda es: ¿el modelo familiar convencional es con el que debemos comparar al resto de modelos familiares? La respuesta es no. Esto se debe a que existen elementos característicos de la familia convencional que son discutibles en cuanto a su capacidad para promover el mejor desarrollo. Es decir, al igual que otros modelos familiares, cuenta con inconvenientes. Así que podemos concluir que todos los tipos de familia tienen sus ventajas e inconvenientes.

Algunos ejemplos de estas ventajas e inconvenientes son:

Las familias monoparentales tras el divorcio pueden tener la ventaja de que sólo existe una sola línea de autoridad, lo que simplifica el proceso de toma de decisiones. Un solo progenitor combina las funciones de dar cariño e impartir disciplina, de modo que los niños aprenden modelos de personas más prácticas y eficaces. También puede ocurrir que exista una mayor responsabilidad por parte de todos en contribuir a la armonía familiar y las tareas. Algunos de los inconvenientes que pueden aparecer son los posibles conflictos entre los ex-cónyuges, la posible pérdida de relación con uno de ellos, la sobrecarga parental y una excesiva responsabilidad para los hijos/as (parentificación).

Las familias reconstituidas tienen la ventaja de que se puede ampliar el espectro de modelos, figuras afectivas y de apego; y así existir un enriquecimiento en cuanto a experiencias y relaciones, junto con una mayor flexibilidad y tolerancia entre sus miembros. Los inconvenientes se fundamentan principalmente en que los roles de las nuevas figuras son indefinidos, en que se puede descuidar la relación de pareja debido al complejo núcleo familiar y en que exista dificultad para crear una nueva dinámica familiar.

Las familias homoparentales cuentan con algunas ventajas como que la parentalidad es más reflexionada y madurada, son parejas muy igualitarias y con roles de género muy flexibles, se promociona la tolerancia como un valor educativo y la orientación sexual de los que crecen en ella es más meditada y más libre. Los inconvenientes son debidos a las dificultades en la integración de la identidad homosexual de los padres o madres, el posible el rechazo social por homofobia, la percepción de excepcionalidad y falta de referentes y ausencia de legitimidad en algunas sociedades.

¿Cómo debemos contemplar la diversidad familiar?

Al igual que contemplamos la diversidad biológica como un signo de salud y riqueza del ecosistema, la diversidad familiar es un indicador de salud y enriquecimiento social.

Nuestros datos (…) nos han convencido de que ni una madre ni un padre son esenciales (…). Una amplia variedad de estructuras familiares puede sostener resultados infantiles positivos. Hemos concluido que niños y niñas necesitan al menos una persona responsable, un cuidador o cuidadora adulto que tenga un vínculo emocional positivo con ellos y con quien tengan una relación consistente (…). La estabilidad del vínculo emocional y la predictibilidad de las relaciones de cuidado son variables significativas que predicen el ajuste infantil positivo”. (Silverstein, L.B. y Auerbach, C.F. (1999). Deconstructing the Essential Father. American Psychologist, 54, (6), 397-398.)

Bibliografía

Moreno, M.C., González, M.M., Jiménez, J. & León, E. (2012) [Power Point]. Contextos de desarrollo e intervención. Universidad de Sevilla: Grado en Psicología.

Laura Sánchez

Graduada en Psicología y Máster en Psicología de la Intervención Social y Comunitaria en la Universidad de Sevilla, donde fue alumna interna en el Departamento de Psicología Experimental. Opositora al Cuerpo Superior de Técnicos de Instituciones Penitenciarias e investigando en Historia de la Psicología. | Contacto: laurasanchez@elbauldelapsique.com

2 comentarios

  1. Me ha gustado mucho el post!!lo único que no me convence es en lo referente a familias monoparentales tras el divorcio. Creo que no existe una única línea de autoridad, ya que creo que es importante diferenciar que la pareja se separa, pero como padres en teoría pueden seguir juntos, por lo que no tiene por qué haber una única línea. Además, si el niño comparte tiempo con los dos progenitores sigue habiendo dos figuras.

    1. Hola Sofía. Muchas gracias por tu comentario. En cuanto a lo que dices de las familias monoparentales tras el divorcio tienes razón. Sólo se comentan algunos ejemplos de ventajas e inconvenientes para no hacer la lectura demasiado aburrida y pesada con muchos ejemplos, pero obviamente pueden darse más situaciones dentro de las familias y no significa que siempre tenga que ser así. En algunos casos los niños pierden el contacto con uno de los progenitores y sólo se quedan con una línea de autoridad y en otras es como dices. Sólo es una manera de mostrar que en todos los modelos de familia pueden existir ventajas e inconvenientes. Quizás hubiera sido más correcto redactarlo con un “puede”. Gracias de nuevo y un saludo.

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