Neuroplasticidad: adaptación, experiencia y cerebro

¿Qué es la Psicología?

A lo largo de nuestra vida, podemos vivir infinidad de experiencias de diversa naturaleza: aprender a andar, a hablar o a leer; probar alimentos dulces, salados y picantes; sentir miedo, alegría, asco, satisfacción, nerviosismo, frustración y muchas otras emociones; enamorarnos y que nos partan el corazón (de muchas y diferentes formas); sufrir accidentes, enfermedades y situaciones traumáticas; lograr objetivos y sueños; y un larguísimo etcétera.

Todas estas experiencias nos hacen convertirnos en quiénes somos, para después volver a cambiar, y crecer, y aprender y, al fin y al cabo, seguir cambiando. Y, al igual que lo hacemos nosotros/as, nuestro sistema nervioso también lo hace, gracias a la neuroplasticidad.

Neuroplasticidad: ¿qué es?

La neuroplasticidad, también denominada como plasticidad cerebral plasticidad neuronal, hace referencia a la capacidad natural del sistema nervioso para cambiar y reorganizarse a partir de su interacción con el medio concreto en el que nos desarrollemos. En otras palabras, dependiendo de las vivencias y experiencias que tengamos y de los factores ambientales a los que nos veamos expuestos, nuestras neuronas son capaces de adaptarse y cambiar a múltiples niveles sus interconexiones, estructuras y funciones, de manera que el cerebro pueda continuar funcionando en las condiciones más óptimas posibles. Estos cambios a nivel cerebral, consecuentemente, pueden traducirse a cambios observables en la conducta de cada persona.

La plasticidad cerebral es, por tanto, un proceso de cambio programado por factores genéticos, pero su expresión está determinada por las influencias contextuales. Este proceso tiene lugar a lo largo de toda nuestra vida, comenzando ya dentro del vientre materno, por lo que constituye un aspecto esencial para el correcto desarrollo del sistema nervioso, en general, y de los tejidos corticales, en particular. De este modo, esta plasticidad puede tener lugar de diferentes formas:

  • Neurogénesis: a pesar de lo que comúnmente se cree, el cerebro es capaz de sustituir las neuronas muertas mediante la creación continua de nuevas neuronas –no obstante, en cerebros adultos, este fenómeno sólo se ha observado en el hipocampo hasta el momento–.
  • Creación de nuevas conexiones sinápticas: la adquisición de nuevas habilidades y la vivencia de nuevas experiencias promueve la creación de nuevas interconexiones dentro de la red cerebral.
  • Fortalecimiento de las conexiones sinápticas: la repetición y la práctica de aprendizajes ya adquiridos mejora las conexiones establecidas, lo que a su vez provoca que mejore nuestra rapidez y eficiencia.
  • Debilitación de las conexiones sinápticas: de igual forma, dejar de realizar ciertas actividades hará que las conexiones establecidas se debiliten por la ausencia de estimulación, hasta llegar a desaparecer en algunos casos, para poder reorganizarse y funcionar en otros procesos.

Mecanismos de neuroplasticidad

Más experiencias, más plasticidad: algunos ejemplos

Por todo lo expuesto, las experiencias estimulantes y de aprendizaje a lo largo de toda la vida son clave para el desarrollo de un cerebro sano y resiliente. En relación con esto último, la adquisición y/o la práctica de diferentes habilidades, ya sean cognitivas o físico-motoras, puede llegar a aumentar el número de áreas cerebrales implicadas en su realización, así como el tamaño y la actividad de éstas, alterando las interconexiones neuronales. Numerosas investigaciones llevadas a cabo en las últimas décadas evidencian este fenómeno, como por ejemplo:

  • Beber alcohol durante el embarazo (incluso en etapas muy tempranas, previas a la formación del feto, hasta antes de que la mujer sepa que está embarazada) puede alterar el desarrollo cerebral del futuro bebé, impidiendo que se generen nuevas neuronas y se establezcan las conexiones adecuadas, pudiendo llegar hasta provocar daños y trastornos para el resto de su vida. Es el caso, por ejemplo, del Síndrome Alcohólico Fetal.
  • En estudios realizados con bebés nacidos prematuramente, se observó que aquellos que recibían caricias, masajes y otras muestras de afecto con regularidad mostraban un desarrollo neurológico más rápido y adecuado.
  • A través de técnicas de neuroimagen como la resonancia magnética, se ha estudiado el cerebro de músicos profesionales de instrumentos de cuerda (especialmente, violinistas), cuyo trabajo implica la realización de movimientos complejos y elaborados con la mano izquierda. En ellos, se observó que el área somatosensorial del hemisferio derecho estaba significativamente más desarrollada y que cuanto más tiempo de su vida habían dedicado a tocar, mayores diferencias se encontraban en la estructura cortical.
  • De la misma forma, investigaciones realizadas con taxistas de Londres (quienes deben memorizar alrededor de 25 mil calles y otros cuantos miles de lugares) mostraron que estos tenían un hipocampo de mayor tamaño y más desarrollado.

Diferencias en el hipocampo en el cerebro de un taxista londinense

  • El alfabeto chino se compone de imágenes o signos pictóricos complejos que representan objetos o conceptos concretos, por lo que se ha observado que la lectoescritura de lengua china se procesa principalmente en el hemisferio derecho, mientras que otras que utilizan el alfabeto latino suponen una mayor activación del hemisferio izquierdo.
  • En casos de alcoholismo crónico (el cual inhibe la neurogénesis, especialmente en las áreas relacionadas con la memoria y el aprendizaje), se ha observado que, después de algunas semanas de abstinencia, el proceso de regeneración neuronal llegaba a restablecerse.

Los periodos sensibles de experiencia y la importancia de las experiencias tempranas

Aunque, como se ha mencionado previamente, la neuroplasticidad es una capacidad que se mantiene a lo largo de toda la vida, existen momentos en los que nuestras experiencias pueden ejercer una mayor influencia sobre el desarrollo cerebral. Estos momentos son denominados periodos sensibles y hacen referencia a las etapas del desarrollo en los que los circuitos neuronales son más flexibles y las células que los componen tienen mayor capacidad para cambiar.

Uno de los periodos sensibles más importantes para la plasticidad cerebral –incluso podría considerarse un periodo crítico– es, sin duda, la infancia temprana. En este sentido, el cerebro de un/a niño/a de entre 1 y 2 años de edad tienen alrededor de un 50% de conexiones sinápticas más que el de un/a adulto, lo que supone un factor de protección, ya que su capacidad para recuperarse de algún daño o alteración es mucho mayor.

Asimismo, la muerte celular está genéticamente programada en todas las neuronas y, a medida que envejecemos, nuestro número de neuronas va disminuyendo y, con ellas, sus conexiones y circuitos, especialmente aquellos que estén en desuso. No obstante, con la edad, nuestras capacidades cognitivas y motoras comienzan a ser más complejas y avanzadas, así como continuamos viviendo nuevas y ricas experiencias y formando nuevos recuerdos y aprendizajes, lo que fortalecerá las conexiones ya establecidas y creará nuevas y mejores conexiones.

Referencias

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Cicchetti, D. (2015). Neural plasticity, sensitive periods, and psychopathology. Development and Psychopathology, 27, 319-320.
Huttenlocher, P. R. (2009). Neural Plasticity: The Effects of Environment on the Development of the Cerebral Cortex. Cambridge, MA: Harvard University Press.
Passer, M. y Smith, R. (2007). Psychology: The Science of Mind and Behavior (4th Edition). Nueva York: McGraw-Hill.
Peng, L., Zeng, L., Liu, Q., Wang, L., Qin, J., Xu, H., Shen, H., Li, H. y Hu, D. (2018). Functional connectivity changes in the entorhinal cortex of taxi drivers. Brain and Behavior, 8, 1-9.
Power, J. D. y Schlaggar, B. L. (2016). Neural plasticity across the lifespan. WIREs Developmental Biology, 6, e216.

Julia Torrente

Graduada en Psicología por la Universidad de Sevilla, erasmus en la Universiteit Utrecht y Máster de Profesorado en la especialidad de Orientación Educativa por la Universidad de Granada. | Contacto: juliatormor@elbauldelapsique.com

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