Psicología a prueba #6: el experimento del malvavisco

Psicología a prueba #6: El experimento del malvavisco
  • Autor: Walter Mischel (1930-).
  • Paradigma psicológico: cognitivismo.
Walter Mischel

¿Qué se pretendía con este experimento?

Mischel lo que pretendía era evidenciar qué factores eran mejores predictores de que una persona pudiera alcanzar el éxito, tanto académico, como emocional y social. Concretamente, lo que se quería comprobar era qué niños/as eran capaces de demorar sus deseos y quiénes eran más impulsivos.

¿Cómo se desarrolló?

La prueba o experimento del malvavisco (The marshmallow test) se realizó como parte de una serie de estudios sobre la gratificación retrasada realizados a fines de los años 60 y comienzos de los 70. La gratificación retrasada, aplazada, retardada o la demora de gratificación, se refiere a la capacidad de resistir la tentación de una recompensa inmediata y esperar una recompensa posterior. Así que se trata de un atributo intelectual muy relacionado con el autocontrol.

Para el experimento se utilizaron 16 niños y 16 niñas entre los 3 y los 5 años y consistía en ofrecerle a cada niño/a un malvavisco y decirles que si eran capaces de esperar un tiempo sin comérselo, aproximadamente 15 minutos, se les daría otro. Es decir, se les hizo elegir entre una recompensa más pequeña e inmediata o una recompensa mayor pero más tardía.

Los resultados mostraron que 2 de cada 3 niños/as no aguantaban la espera y se comían el malvavisco; mientras que sólo 1 de cada 3 esperaba para recibir el otro.

Malvaviscos
Malvaviscos

Con estos resultados y las pruebas de seguimiento realizadas por Mischel años más tarde, cuando los niños/as ya estaban en la universidad o comenzando su vida laboral, se llegó a una conclusión: los niños/as que habían sido capaces de esperar, tenían mejores resultados en distintos aspectos de su vida. Por ejemplo, mejores calificaciones académicas, un mejor empleo o más éxito personal. A esto es a lo que se le ha llamado “el principio del éxito”, el cual se refiere a que las personas que tienen la capacidad de aplazar las gratificaciones son propensas al éxito debido a que se caracterizan por la disciplina personal para construir a largo plazo.

En el siguiente vídeo podéis ver cómo se llevó a cabo el experimento.

Laura Sánchez

Graduada en Psicología y Máster en Psicología de la Intervención Social y Comunitaria en la Universidad de Sevilla, donde fue alumna interna en el Departamento de Psicología Experimental. Opositora al Cuerpo Superior de Técnicos de Instituciones Penitenciarias. | Contacto: laurasanchez@elbauldelapsique.com

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