¿Qué es la inteligencia?

¿Qué es la inteligencia?

La inteligencia es algo de lo que hablamos frecuentemente y a lo que nuestra sociedad le da un gran valor. ¿Quién no ha oído frases del tipo «Mi hijo es el más inteligente de la clase» o «Su problema es que es poco inteligente»? Pero cuando hablamos de ella, ¿a qué nos estamos refiriendo exactamente?

Definiciones de inteligencia

Este es un tema que ha sido clásicamente representado por Francis Galton (1822-1911), por Alfred Binet (1857-1911) y Théodore Simon (1872-1961). Galton la definía como una capacidad general de carácter biológico, innato y estable a lo largo de la vida; por lo que de esta definición, que la entiende como una capacidad fija y cuantificable, se deriva el enfoque piscométrico. Por otro parte, Binet y Simon la definían como una capacidad determinada por la herencia pero abierta a las influencias culturales; por lo que de esta definición se deriva el enfoque cognitivo.

Otra definición, de las llamadas “clásicas”, es la aportada por David Wechscler (1896-1981), quien la define como una capacidad que tiene una finalidad: pensar racionalmente y adaptarse al entorno.

¿Se trata de una capacidad unitaria?

La inteligencia es un fenómeno abstracto que ha provocado la discusión entre lo expertos, por ejemplo, en torno a si se trata de una capacidad unitaria (como la concepción de Wechsler) o si hay distintos tipos.

Entre los autores que defienden que existen distintos tipos, podemos destacar la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner (1943-). Este autor defiende la existencia de 8 tipos que son: la lingüística, la lógico-matemática, la espacial, la musical, la corporal-kinestésica, la interperonal, la intrapersonal y la naturalista.

La inteligencia
Click en la imagen para ampliar. Fuente: Orientación Andújar.

La evaluación de la inteligencia: el cociente intelectual (CI)

La primera vez que se utilizó el término “cociente intelectual” (CI) fue con el Test de Inteligencia de Stanford-Binet, aunque ya se había utilizado anteriormente el concepto de “edad mental”. Para calcular el CI, se divide la edad mental entre la edad cronológica y esto se multiplica por 100, siendo la edad mental el número de respuestas correctas en el test. De manera que aquellas personas que tengan una edad mental que se corresponda con la cronológica, obtendrán un CI de 100, que es la normalidad; mientras que las personas que obtengan una puntuación por debajo de 100 tendrán un déficit de inteligencia y las que obtengan una puntuación por encima de 100 tendrán una gran inteligencia.

Las influencias culturales

Como ya hemos comprobado, la inteligencia es un concepto que se entiende de muchas maneras y que ha dado lugar a debate. Pero aquí nos vamos a centrar en una pregunta: ¿está influida por la cultura?

En este sentido, nos podemos encontrar con dos concepciones:

  • La que entiende que la inteligencia está formada por unos componentes universales que aparecen en cualquier entorno cultural.
  • La que se opone a esta concepción, afirmando que la inteligencia se ve afectada por las experiencias que cada cultura proporciona.

Es por este motivo que a partir de los años 60 se comienzan a realizar una serie de críticas a la utilización de los tests de inteligencia. Dos de las principales críticas se refieren al sesgo cultural y a las minorías. El sesgo cultural hace referencia a que muchos de los ítems de los tests son de tipo verbal cuando el lenguaje no es el mismo en todas las culturas e incluso no se usa de la misma forma entre las distintas clases sociales. Así que, al pasar un test, se puede confundir la inteligencia con otros aspectos, como por ejemplo, el conocimiento idiomático. La crítica con respecto a las minorías hace referencia a que, en muchas ocasiones, las personas pertenecientes a minorías no han tenido las mismas oportunidades para aprender aquello que se pregunta en los tests. Todo esto se ha intentado resolver con los tests de inteligencia libres de influencias culturales, pero los datos con respecto a ellos no son concluyentes.

Así que podemos aludir a la inteligencia como una capacidad que permite a la persona adaptarse a su entorno, entorno que cambia con la cultura y, por tanto, la inteligencia también cambia con ella.

Bibliografía

Molero, C., Saiz, E. & Esteban, C. (1998). Revisión histórica del concepto de inteligencia: una aproximación a la inteligencia emocional. Revista Latinoamericana de Psicología, vol. 30(1), p. 11-30.

Villamizar, G. & Donoso, R. (2013). Definiciones y teorías sobre la inteligencia. Revisión histórica. Psicogente, vol. 16(30), p. 407-423.

Laura Sánchez

Graduada en Psicología y Máster en Psicología de la Intervención Social y Comunitaria en la Universidad de Sevilla, donde fue alumna interna en el Departamento de Psicología Experimental. Opositora al Cuerpo Superior de Técnicos de Instituciones Penitenciarias. | Contacto: laurasanchez@elbauldelapsique.com

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