Reminiscence bump: el éxito de Stranger Things

Reminiscence bump: el éxito de Stranger Things

En los últimos años, estamos viviendo una fuerte oleada en nuestras carteleras de remakesreboots, secuelas y precuelas de películas de los 80s y 90s: JumanjiIt, La guerra de las galaxiasCazafantasmasEl planeta de los simiosEl libro de la selvaToy Story 3Jurassic WorldIndependence DayConan y un largo etcétera.

En esta misma línea, hace tan sólo dos semanas, se estrenaba la última gran superproducción de Steven Spielberg, Ready Player One, cuya trama principal se desarrolla en un distópico año 2045, en el que su adolescente protagonista se evade de la realidad viviendo en una plataforma de realidad virtual llamada Oasis. No obstante, a pesar de tener todos los ingredientes para ser una película futurista, condimentada con elementos tecnológicos más cercanos al presente, Spielberg vuelve a llevar a los/as espectadores por un viaje lleno de nostalgia y de pasado reciente, de guiños a la adolescencia de los/as que ahora superamos la veintena.

Una receta similar es la que los hermanos Duffer parecen estar utilizando desde que en 2016 se estrenara su ya archiconocida serie Stranger Things, ambientada en los años 80 y que se nutre de referencias a películas como Los Goonies (1985), E.T. El extraterrestre (1982), Parque Jurásico (1993), Cazafantasmas (1984), Aliens (1986), Poltergeist (1982) o Cuenta conmigo (1986). Además, la serie de Netflix cuenta la historia desde la peculiar visión de una pandilla de amigos (Mike, Will, Lucas, Dustin, Eleven y, más recientemente, Max) en plena pubertad, así como también toman un papel cada vez más principal en la historia otros personajes como Nancy, Jonathan o Steve, todos ellos adolescentes.

Lucas, Will, Dustin y Mike, de Stranger Things, disfrazados de los Cazafantasmas. | © Netflix.
De izquierda a derecha: Lucas, Will, Dustin y Mike, los cuatro protagonistas de la serie Stranger Things, disfrazados de los Cazafantasmas. | © Netflix.

Pero, ¿a qué se debe el éxito de todas estas producciones audiovisuales? ¿Por qué nos enganchan tanto, especialmente a aquellos/as que crecimos y maduramos con el cine de los 80 y los 90? Es posible que el secreto esté en cierto fenómeno psicológico: el reminiscence bump.

¿Qué es el reminiscence bump?

Este término –que no tiene traducción al español, aunque literalmente significa «bulto de reminiscencia» ó «bulto de recuerdo»– hace referencia a la tendencia a recordar con mayor intensidad aquellos acontecimientos y experiencias vividas en los años adolescentes. Este fenómeno contrasta especialmente con lo que se conoce como amnesia infantil, la dificultad o incapacidad de las personas adultas para recordar eventos de su infancia (de los 0 a los 8 años de edad, especialmente).

Gráfica de distribución de recuerdos autobiográficos a lo largo de la vida. Adaptada de Altman, Schrauf y Walters (2012).
Gráfica de distribución de recuerdos autobiográficos a lo largo de la vida. Adaptada de Altman, Schrauf y Walters (2012).

¿Qué es lo que hace que haya un bulto de recuerdo en nuestra memoria autobiográfica y que justo coincida con la adolescencia? Al parecer, la respuesta la tiene la Neuropsicología: en estas edades, tiene lugar una hipersensibilización del sistema mesolímbico. Como hemos explicado en otras ocasiones, esta estructura cerebral es una de las vías  dopaminérgicas principales, por lo que tiene un papel protagonista en la sensación de placer y en la motivación para repetir aquellas experiencias que nos generen esa gratificación emocional.

En este sentido, los cambios hormonales producidos en la pubertad provocan un aumento en la concentración de receptores de dopamina de este sistema, lo que resulta en una mayor activación de las estructuras del circuito y, en última instancia, que las experiencias adolescentes se vivan con una gran intensidad emocional y dejen esa importante marca en nuestra memoria a lo largo de la vida. De hecho, algunos estudios señalan que las personas tienden a escoger como sus películas, libros y discos de música favoritos aquellos que vieron, leyeron y escucharon en algún momento de su adolescencia.

¿Y qué tiene que ver eso con Stranger Things?

Como ya adelantábamos al principio de este artículo, Stranger Things está poblada de lo que los anglosajones llaman easter eggs o, lo que es lo mismo, referencias sutiles a películas que forman parte de los recuerdos de adolescencia de muchos/as veinteañeros/as y treintañeros/as actuales. De esta forma, las escenas que contienen estos guiños funcionan como claves de memoria que hacen accesibles los recuerdos adolescentes, toda esa información, predominantemente emocional, que guardamos fresca gracias al reminiscence bump.

Además, la serie incluye otra característica que facilita aún más que sus espectadores experimenten este fenómeno memorístico: los personajes principales son todos púberes y adolescentes que viven –incluso teniendo que luchar contra fenómenos paranormales y criaturas fantásticas– situaciones y experiencias propias de la pubertad y de la adolescencia, como el amor y el desamor, los cambios en las relaciones con padres y madres, el gran valor de la amistad o el proceso de autoconocimiento y afianzamiento de la propia identidad.

El abrazo de Eleven, Dustin y Mike en Stranger Things.

Así, gracias a la existencia del reminiscence bump, sus creadores consiguen enganchar a los/as seguidores de la serie a un nivel emocional muy profundo. Y es que, como dice la canción, cualquier tiempo pasado nos parece mejor.

Referencias

Altman, C., Schrauf, R. W. y Walters, J. (2012). Crossovers and codeswitching in the investigation of immigrant autobiographical memory. En J. Altarriba y L. Isurin (Eds.), Memory, Language and Bilingualism: Theoretical and applied approaches (pp. 211-235). Cambridge: University Press.
Janssen, S. M. J., Chessa, A. G. y Murre, J. M. J. (2007). Temporal distribution of favourite books, movies, and records: Differential encoding and re-sampling. Memory, 15, 755-767.
Koppel, J. y Rubin, D. C. (2016). Recent Advances in Understanding the Reminiscence Bump: The Importance of Cues in Guiding Recall from Autobiographical Memory. Current Directions in Psychological Science, 25, 135-149.
Oliva, A. (2015). El dulce recuerdo de los placeres adolescentes (o cómo los placeres se atenúan con la edad). Recuperado de https://goo.gl/oYmDu8

Julia Torrente

Graduada en Psicología por la Universidad de Sevilla, erasmus en la Universiteit Utrecht y Máster de Profesorado en la especialidad de Orientación Educativa por la Universidad de Granada. | Contacto: juliatormor@elbauldelapsique.com

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