¿Sabías que…? Climatología y estado emocional

Sabías qué... clima y psicología

¿Sabías que la climatología puede influirnos en nuestra salud física y psíquica? Seguro que sí pero, ¿cómo? Aquí os dejamos un par de ejemplos de cómo el verano puede influirnos tanto de forma positiva como negativa.

Verano y mejora del estado emocional

Parece existir una relación entre la depresión y el menor número de horas de sol al día, lo que, como es lógico, se da sobre todo en aquellos países en los que las noches son más largas que los días. En 1983, John Brune y Anthon Pieres, observaron que las visitas a urgencias por motivos psiquiátricos aumentaban en los días nublados, lluviosos y con menos luz del sol. También se ha observado que la tasa de suicidios es más alta en aquellos lugares con los inviernos más duros (por ejemplo, Finlandia), mientras que es menor en aquellos lugares donde existe un clima más soleado y con menos cambios drásticos (por ejemplo, Puerto Rico). A esto se le llama “desorden afectivo estacional” o “depresión de invierno”.

De manera, que cuando llega la primavera y el verano ocurre lo contrario: nos sentimos más activos, con una mayor autoestima y nuestro estado emocional mejora. ¿A quién no le gusta un día soleado en el que escuchamos a los pajarillos cantar? ¿A quién no le gusta ir a la playa a darse un buen baño o a pasear?

Climatología. Verano

Altas temperaturas, mal humor y agresividad

El fuerte calor suele tener un impacto negativo en nuestro estado emocional, sobre todo si se producen los cambios de temperatura de forma brusca. Así nos encontramos con mal humor, conductas agresivas, falta de concentración, mayor impulsividad, mayor irritabilidad, fatiga e insomnio. Aunque ninguno nos libramos de estos efectos en mayor o menor medida, los más vulnerables son los niños y los ancianos. En este sentido, una profesora de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Córdoba, nos dice que:

Los cambios térmicos rápidos y marcados (…) nos impiden adaptarnos fácilmente a todos. Nuestra fisiología evalúa las altas temperaturas como una situación de peligro y responde con un incremento en los niveles de adrenalina, que nos prepara para huir y ponernos a salvo, sólo que en este caso el peligro no es real. También tienen efectos psicológicos, en especial, mantenernos alerta y más sensibles ante todo lo que nos rodea. Es algo similar a lo que ocurre en los estados de ansiedad y ésta se transforma fácilmente en agresividad“.

Climatología. Altas temperaturas

En esta misma línea encontramos la ley térmica de la delincuencia o de la criminalidad, la cual afirma que cuando las temperaturas aumentan, con ella aumentan los delitos, sobre todo contra las personas. Esto se debe a que, cuando existe predisposición por parte del individuo, el calor nos produce un malestar que hace que se pase más rápido a la acción. Esto ocurre también con otros factores como el ruido o el dolor.

Bibliografía

Chaparro, L. & Márquez, N. (2017). El fuerte impacto en el mundo emocional. Recuperado el 2 de julio de 2017 de El Día de Córdoba: https://goo.gl/VbNMqj

Martorell, D. (s.f.). Las condiciones del tiempo y la depresión. Recuperado el 2 de julio de 2017 de Galenus: revista para los médicos de Puerto Rico: https://goo.gl/rw43m7

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